• Post Salvados y #MachismoMata. ¿Reeducación como solución?

    Posted on 10 February 2016 by admin in Blog.

     

    A estas alturas no voy a hacer un resumen de un programa del que seguro que algo os habrá llegado: Salvados y su machismo mata. Efectiva campaña en RRSS previo al estreno, necesario en cuanto a contenido, completo en cuanto a formato y planteamiento.

    Me quedo con las reacciones, me quedo con los comentarios que leo, me quedo con las opiniones y me sorprendo contraria a muchas de ellas en cuanto a un, parece más que espinoso, tema ¿terapias para maltratadores?

    La reacción general que nos mueve hacia aquellos que han cometido un delito es castigo, castigo, castigo sin peros ni contemplaciones; son seres de comportamiento asocial, así que aislamiento y condena. Lógico.

    Lanzo mi pregunta ¿eso soluciona el problema?

    Se nos llena la boca, y este programa es fiel reflejo de ello, de la necesidad de educación para la prevención de la violencia. Hablamos de educar en igualdad, romper con roles y estereotipos….educación, educación, educación…Perfecto.

    Pero…¿qué hay de la reeducación? Comprobado está que los maltratadores no son enfermos. Estoy de acuerdo. Actúan así plenamente conscientes de sus actos. De acuerdo. Cometen un delito. Cumplen una condena, o eso se espera…Ahora bien, si nadie les explica el por qué han llegado a eso y qué están haciendo mal…¿de verdad creemos que no van a volver a reproducir ese comportamiento con más inquina, odio y visceralidad si cabe?

     

    Desde hace años gran parte de mi tiempo lo dedico atendiendo a victimas, sólo a víctimas de violencia de género.

    Las circunstancias han querido que, desde hace más de un año, me vea atendiendo también a investigados por causas de violencia de género (imputado: dícese de aquel a quien se atribuye la comisión o la participación de un hecho delictuoso).
    Os puedo asegurar que en este tiempo he tenido experiencias de todo tipo (no hablamos de un tema agradable de por sí, así que os podéis imaginar de qué tipo pueden llegar a ser…); desde que te ladren y te insulten sin más…hasta que te comiencen ladrando e insultando…te plantes el chubasquero, hagas el esfuerzo por reconducir la conversación y acabes sacando un atisbo de (no voy a decir arrepentimiento)…¿disculpa?, ¿vergüenza? Y todo eso en una conversación telefónica que, ya os digo yo, que no dura horas…se reduce a minutos. El tiempo en nuestro trabajo es un factor que corre siempre en contra…¡qué frustrante! En fin…

    Se saben y se sienten castigados injustamente y ¿quién es la responsable de sus males? La víctima por supuesto (y tú- véase nosotr@s-que estamos ahí para tocarle las narices a base de bien…). Con el tiempo, les acabas conociendo, y acabas sabiendo quién va a reconducir su vida tras este episodio y quién no…quien está macerando un odio irrefrenable contra todo y todos (especialmente la que le ha llevado a esa situación, léase la víctima) y quién se sabe necesitado de ayuda.

    Parece que hablamos de que el hecho de que acudan a terapias o se les reeduque les hace menos culpables. Para nada. Han de cumplir su condena. Por supuesto. Pero lo que considero necesario es que no lo vuelvan a repetir, porque de lo contrario ¿de qué sirve todo este dispositivo judicial?  Soy de la opinión de que trabajar con los maltratadores puede convertirse en una vía complementaria y necesaria a las medidas judiciales.

    Tratar a un agresor no significa no considerarle no responsable de sus actos. Insisto, sin duda lo son, pero, comparto estas conclusiones extraídas de varios estudios:

    “Presentan limitaciones psicológicas importantes en el control de los impulsos, en su sistema de creencias, en las habilidades de comunicación y de solución de problemas, en el control de los celos, etcétera (Corral, 2004; Echeburúa, Fernández-Montalvo y Amor, 2003).”
     
    “Un tratamiento psicológico -no psiquiátrico, que sólo en algunos casos resulta necesario- puede ser de utilidad para hacer frente a las limitaciones de estos hombres que, aun siendo responsables de sus actos, no cuentan, sin embargo, con las habilidades necesarias para resolver los problemas de pareja en la vida cotidiana. De lo que se trata es de controlar la conducta actual para que no se repita en el futuro. De este modo, se protege a la víctima y se mejora la autoestima del agresor (Echeburúa y Corral, 2004; Sarasua y Zubizarreta, 2000)”.
    Salvados. Machismo mata.
    Durante el programa Jordi Évole entrevista a un hombre condenado por una agresión concreta.

    “-Fui a terapia a regañadientes.

    -¿Crees que un maltratador es recuperable para la sociedad?

    -Igual no todos”.

     

    Cierto. Igual no todos

     

    “Tratar psicológicamente a un maltratador es hoy posible, sobre todo si el sujeto asume la responsabilidad de sus conductas y cuenta con una mínima motivación para el cambio (Hamberger, Lohr y Gottlieb, 2000)”.
     
    “- ¿Te consideras machista?

    – Lamentablemente sí, No es fácil quitarse una educación que has mamado desde pequeño, que viene de tus padres y, a su vez, de los padres de tus padres”.

     

    “[…] Parece que lo tengo todo muy claro de cara a la tribuna, pero yo quiero tenerlo claro de cara a mí. ¿Por qué fallo, por qué vuelvo a caer en lo mismo?”

     

    Insisto, hablamos de educación en jóvenes como herramienta de prevención. Sigo viendo necesaria también la reeducación, porque en palabras de Echeburúa el maltrato no es irreversible, no debe convertirse en “esa bola de presidiario a la que se está irremisiblemente enganchado”.

     

    Sigo confiando en ello.

     

    Por cierto, esta opinión es la mía propia, que queda totalmente al margen de la entidad a la que represento pudiendo ésta coincidir o no conmigo.

    Montse Casasempere Ruiz

    Especialista en igualdad y violencia de género

     

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